Una crisis en las sombras
El declive de las poblaciones de anfibios ha sido bien documentado y publicitado. Sin embargo, esta atención se centra principalmente en ranas y sapos. Poco se menciona sobre las salamandras o las amenazas que enfrentan. Esto es lamentable ya que el declive de las especies de salamandras es extremadamente significativo.
Alrededor de la mitad de todas las especies de salamandras del mundo están clasificadas como Amenazadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El Tritón del Lago Yunnan (Cynops wolterstorffi) y la Salamandra de Ainsworth (Plethodon ainsworthi) ya se han extinguido.
Destrucción del hábitat
Uno de los mayores problemas que afectan a las salamandras es la pérdida de su hábitat natural. Muchas áreas han sido convertidas para agricultura, desarrollo urbano, minerÃa y tala. Debido a que muchas especies tienen rangos naturales muy pequeños, la destrucción de un área relativamente pequeña puede empujar a una especie entera hacia la extinción.
Mortalidad en carreteras
Cada año, enormes cantidades de salamandras mueren en carreteras y autopistas. Esto es particularmente devastador durante los perÃodos de migración en primavera y otoño.
Contaminación
Debido a que las salamandras respiran a través de su piel, son extraordinariamente sensibles a los contaminantes. Pesticidas, herbicidas, escorrentÃa de fertilizantes y metales pesados pueden ser absorbidos directamente a través de su piel permeable.
El comercio de mascotas
Millones de salamandras son capturadas de la naturaleza o criadas en cautiverio para el comercio de mascotas cada año. Este comercio también ha sido identificado como una vÃa principal de propagación de enfermedades mortales como el Bsal.

